Convento de Santa María de Gracia

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Introducción

Aprovechando la prosperidad económica que la villa tenía por su riqueza minera y por su proximidad con Sevilla, ciudad que en ese momento estaba viviendo un período de expansión económica, se fundan en Huelva cuatro conventos de comunidades religiosas:

La primera fundación fue para monjas con el título de Santa María de Gracia, Agustinas Calzadas, hijas en su origen del convento de San Leandro de Sevilla.

El segundo convento establecido en esta villa con fecha de fundación certera en 1582 fue la de Mínimos de San Francisco de Paula, denominado Nuestra Señora de la Victoria, creado bajo el amparo de su vocación religiosa, la devoción de los vecinos y el apoyo de los duques de Medina Sidonia.

El tercero fue el convento de religiosos franciscos de la Observancia, fundado en 1588 bajo los auspicios del cabildo de la villa.

Y por último, el cuarto, fue el convento de los Mercedarios Descalzos, de 1650, contando con la protección de los duques de Medina Sidonia:

Orígenes

El único convento de estos cuatro que se mantiene abierto hoy es el Santa María de Gracia (1510-1700),de las Reverendas Madres Agustinas, que ubicado en un lateral de la céntrica Plaza de las Monjas, se asienta en lo que antes fue una necrópolis árabe.

 

Arquitectura

El 25 de marzo de 1510 se consagran las hermanas cuyos objetivos eran la gloria de dios en el silencio, en la oración y el sacrificio comenzaron su vida de clausura bajo la protección de doña Elvira de Guzmán y Maldonado, condesa de Niebla.

La primitiva construcción del convento se hizo siguiendo el gusto arquitectónico de la época en gótico mudéjar y como material constructivo el ladrillo, la madera y el yeso, siendo escaso los restos de sus primitivas trazas por haber sufrido remodelaciones posteriores. De esa época mudéjar el convento conserva importantes restos. Los más antiguos corresponden al claustrillo mudéjar, pero quizás el patio de entrada sustentado por columnas de mármol genovés de orden toscano que sustentan arcos de medio punto en ladrillo visto sea lo más destacado.

La iglesia del convento Santa María de Gracia.

La iglesia adquiere la prestancia actual a partir de 1618 con la creación de la capilla del altar mayor. En 1951 se restaura el edificio por Luís Saavedra y Ricardo Anadón, dentro del nuevo trazado de la plaza de las Monjas creándose la actual cúpula. En 2003 es restaurado por Carlos Barranco y se recupera el embellecimiento de la fachada según el proyecto de Pérez Carasa.

La iglesia presenta una sola nave con retablos adosados a los dos muros de cierre de fábrica. La cubierta de la nave es de par y nudillo, policromada y el tránsito entre la nave del templo y el presbiterio se realiza a través de un arco del triunfo en ladrillo visto con arco de medio punto. El sistema de entrada de luz se resuelve con saeteras o ajimez en el lado izquierdo con poco derrame de entrada de luz, mientras que en el lado derecho de la nave, la luz penetra por dos saeteras germinadas por columnas que soportan arcos de herradura. La zona de alfiz y albanegas va recubierta con azulejería de estilo sevillano.

En la zona de pie presenta un atrio de columna con arcos de medio punto de ladrillos vistos presentando dos pares de arcos en su zona central y dos más laterales.

En la zona de cabecera el ábside es plano y cubierto con cúpula semiesférica soportada por pechinas. Se decora la cabecera con un retablo de gusto neorrenacentista con orden jónico en su calle inferior y corintio en el superior. Es un retablo mixto al llevar decoración escultórica y pictórica.